24 jun. 2012

Esculpiendo los sueños...


Algunas ocasiones las ideas para un nuevo post se vienen de golpe, pero cuando tratas de hacer un interfaz entre el pensamiento y el papel, la pluma no fluye, las letras se atoran; como un embudo que recibe más agua de la que puede pasar, entonces todo se pone confuso y sin saber por qué quedas atrapado entre los prejuicios y las ganas de plasmar las vivencias. Por eso es que hoy he decidido escribir simple, para dejar que los párrafos corran sin parar, esperando que lleguen a donde tengan que llegar, para ir adelante, siempre adelante...

Por las cosas del negocio y la familia, tuve la oportunidad de ir a Italia y España, regresé admirado por la belleza y la historia de esa tierra, como si me hubiera reencontrado con una parte que mi pasado que mucho tiempo estuvo ausente y que por prejuicios deje de lado. Los latinoamericanos somos el resultado de la fusión de dos grandes culturas, que reclaman el orgullo de nuestra herencia mestiza, que ha aprendido a mirar de frente el horizonte y el corazón.

En Italia - lugar donde seguramente brotó la creatividad a este mundo - caminando con la historia del renacimiento, entre pinturas y esculturas, de pronto... me encuentro platicando con las obras de Leonardo y Miguel Angel, sorprendido de ver como dejaron que su creatividad inundara el pasado, rompiendo los diques de la ignorancia, derramando la cultura y el progreso en toda su patria, el continente y el planeta entero.

Y es que es increíble ver como en cualquier tienda o museo, se siguen vendiendo las cosas de estos grandes artistas como si estuvieran en la cúspide de su carrera, como si en cualquier momento nos pudieran seguir sorprendiendo con su capacidad de crear.

Me pregunto ¿qué fue lo que hicieron, que pudieron impregnar su huella en el tiempo y el espacio con tanta fuerza que pareciera que nunca se va a borrar? dejando en su pueblo un porvenir asegurado, tanto en el sentido económico como en el creativo, es como si cada Italiano supiera que un pedazo de su espíritu esta impregnado de la magia de estos grandes de la historia.

Y como si esta lección no hubiera sido suficiente, en Barcelona nos encontramos en con la obra de Gaudí, que con su Sagrada Familia, que más que una iglesia parece un espacio dedicado a la armonía, nos ha dejado una muestra de que la creatividad no tiene limites y siempre podemos ir al encuentro de lo soñado.

Me imagino... todo lo que habrán tenido que pasar para ir abriendo el sendero; tal vez haya sido como soltarse de la piedra de un río de mucho caudal, que lo primero que ofrece son grandes peligros y la burla de los demás que atrapados en su piedra perdieron la esperanza de un mejor lugar. Dejando que el río los lleve, sin oponer resistencia al encuentro con el destino.

Creo que todos debemos imitar el ejemplo de estos grandes hombres; soltarnos de nuestra piedra de cobardía y dejarnos llevar por el gran río, confiando en que el Jefee algún ayudará a sortear la incertidumbre y el miedo, para alcanzar el lugar de los sueños hechos materia... la tierra prometida!!!

2 jun. 2012

El Credo en que si creo...


Después de algún tiempo de no ir a la iglesia, tuve la oportunidad de acompañar a mi gorda a una misa. Al salir, el Padre Jesús que es nuestro padrecito de cabecera, me cuestionó por qué no voy a misa como lo pide la Iglesia y por qué me había parado a comulgar si no estaba confesado, al tiempo que me daba dos o tres cachetadas de cariño... bueno, al menos eso creo. Le dije que yo creo en Dios, que creo en Jesús y en el Espíritu Santo, aunque no lo dejé del todo contento.

Bajando el cerro donde se encuentra la Iglesia, me quede pensando en que debí de haberle dicho el Credo que creo, que aunque es un poco diferente, tiene muchas similitudes...



Creo en Dios Padre creador del Universo 
El cielo y la tierra

Creo en Jesucristo su hijo
Que fue concebido por gracia del Espíritu Santo
Y que nació de la virgen María
Que vino a la tierra a enseñarnos el camino
El del amor, la fe y la paz
Que que dio su vida por nosotros
Y está en el cielo junto al Padre

Creo en el espíritu Santo
Señor y dador de vida,
y de dones

Creo que la iglesia no es tan Santa ni tan Apostólica
No creo en el castigo 
Ni en la culpa que promueve
Pero creo que hay gente buena y congruente
que trabaja dentro de ella

Creo que pecado es romper con la armonía y la paz
No con la norma y mucho menos con el Señor...
Creo que el perdón de los pecados nace en el corazón
Y que cada momento es una oportunidad
para ir adelante

Creo y espero mi encuentro con el Señor 
Creo en su infinita bondad
No creo en el juicio final ni el castigo eterno
Creo que seré puesto en el lugar que corresponde a mi evolución
y de ahí seguiré caminando 
para estar cada vez más cerca del Patrón...

Amén.