7 jul. 2013

Los proyectos y su desarrollo...






Hace pocos años, intentamos crear una red social que pudiera conjuntar el talento de cualquier parte del mundo para desarrollar proyectos de cualquier tipo; de negocios, sociales, ecológicos, políticos. Tratándole de dar forma, perdimos el tiempo intentando ponernos de acuerdo, en que era lo más importante para el proyecto... 

Algunos decían que lo más importante para iniciar era saber el QUE, otros apoyaban al PARA QUE, otros más decían que el COMO, también el CUANDO tenía sus seguidores... y en esa discusión se nos fue pasando el tiempo y sin darnos cuenta fuimos perdiendo la energía para crear ese sueño y sin más ni más ese proyecto se murió, o mejor dicho se durmió en alguna discusión irrelevante sobre los pronombres interrogativos.

Era un proyecto tan interesante, que me imagino que el Patrón venía a nuestras reuniones a ver como le hacíamos para hacer materia este gran sueño... también me imagino que lo fuimos cansando con nuestra soberbia de discutir por cosas intranscendentes, que dejó de venir a nuestras reuniones; apagándose la energía.

Tal vez, por ello ahora se que no puedes tener el conocimiento profundo de un proyecto cuando lo inicias, tal vez a lo más que puedes aspirar es hacer que tu corazón se funda con la intuición y vibren con ese gran sueño que se puede hacer materia. Y Cuando eso sucede, es el momento de caminar; sin prejuicios, sin miedos encarnados en la piel y en los sentidos, con la alegría de saber que las puertas del conocimiento se abrirán cuando estemos preparados, fluyendo con la ilusión y la pasión de que algún día nuestros sueños serán lo que soñamos.

Ahora se que cuando empiezas un proyecto vas avanzando de a poco, es imposible vislumbrar todos los senderos cuando conoces muy poco o nada. Tienes que ir explorando las posibilidades con el alma abierta, disfrutando cada nuevo conocimiento, con pasión pero con paciencia, sabiendo que el conocimiento está en el aire esperando a que nos hagamos digno de él.  Y cuando se junte la suficiente energía para abrir la primera puerta, te darás cuenta que las posibilidades se multiplican, mostrándote lo que no habías imaginado, lo que ni siquiera sabias que existía. 

Seguramente el secreto de poderle dar vida a los sueños es... Saber que somos parte del Universo y por ende parte del Patrón.  Y como somos parte de él, podemos transformar lo que nos toca, en lo que soñamos que nos toca. Esto es, somos una pequeña parte del Señor, somos un diferencial del Patrón y por ello tenemos la capacidad de hacer que los sueños se hagan materia... materia orgánica que puede crecer tanto como no la limitemos, tanto como soñemos que somos capaces de lograr!!!



5 may. 2013

La valentía, la confianza y la fe nacen en el mismo lugar y tienen que renovarse...





He estado tan ocupado en las cosas triviales de la vida, peleando por la liquidez de los negocios, que de pronto me doy cuenta que el papel y el lápiz con el que puedo algunas veces platicar con Ustedes y otras tantas conmigo mismo... no los encuentro. Y es que con tanta prisa innecesaria he dejado de lado las cosas que me imagino son las que verdaderamente le importan al Patrón y por ende a mí. Mi vocación de ser libre, de volar en mis sueños y en mi caminar diario sin miedo, buscando la paz y por supuesto el encuentro en el corazón con el Señor.

Y es que en el bullicio de los negocios; el dinero y los compromisos atrapan al corazón haciéndonos sentir que no hay nada más importante que correr, de un lado a otro... sólo para correr, sin ningún sentido. Corriendo por lo material, por el dinero y la insatisfacción... como si realmente necesitáramos de eso, como si eso fuera el eje central de nuestras vidas... viviendo de lo trivial, soñando con lo trivial; vaciando la copa de la libertad...

En medio de este bullicio me ha sucedido algo extraño... durante una buena parte de un lustro, he tenido que pasar por un tiempo de mucha lucha tratando de hacer sustentable nuestra planta de reciclado de tetrapak. Aunque muchas veces las cosas cada vez estaban peor, nunca deje de empujar y siempre mantuve una actitud de lucha y fe, siempre tuve confianza en lo que el destino tenía deparado para nuestra empresa.

Curiosamente ahora que la planta está alcanzando su punto de equilibrio y que puedo voltear la vista hacia nuevos retos, ahora que he dejado de compartir mis angustias con la almohada por nuestra querida y sufrida planta, ahora que las cosas están mucho mejor... me siento cansado y mucho más vulnerable. Es como si toda esa energía que tuvimos que invertir para salvar la planta se hubiera quedado allá y ese espíritu de lucha que casi siempre tengo por las cosas, ahora estuviera dormido; tan cansado por la batalla... que sólo piensa en reponerse.

Tal vez, por el cansancio de esa lucha, ahora las cosas más pequeñas las veo mucho más grandes de lo que realmente son, como si me hubiera puesto unos lentes de aumento que no son de mi graduación y eso deformara lo que veo, impidiéndome entender la verdadera magnitud de las mismas. 

Pero... no será que realmente no era yo el que era tan valiente, sino que el Patrón me dio la fortaleza para poder enfrentar ese reto, y no será que como la parábola de los leprosos, me olvidé de regresar a dar gracias y ahora estoy como los nueve restantes con la lepra de la desconfianza de vuelta. 

Ahora pienso que este asunto de la valentía, la fe y la confianza, no está lacrado en nuestra naturaleza, creo que es un asunto que el Señor nos da y tiene que renovarse cada diferencial de vida, cada día. Ahora se que los dones que tenemos los tenemos porque el Patrón, Dios, el Universo o el Espíritu Santo, como queramos llamarle, así lo ha decidido, que tenemos que hacernos dignos de ese regalo y tal vez por ello... es que debemos de ponerlos al servicio de los demás!!!











24 mar. 2013

Trabaja en lo que amas o estarás desempleado...


Después de algunos años de ausencia, esta semana regresé a la Universidad a dar una conferencia sobre una herramienta que desarrollamos para administrar constructoras. Entre los recuerdos y el sabor informal que todavía permanecen en la facultad donde cursé mi carrera, con un auditorio semilleno, sin saber a donde íbamos a llegar... iniciamos la presentación.

Caminando entre las palabras y la incertidumbre de estar entre tanta gente las ideas poco a poco empezaron a perder el miedo de expresarse y sin darme cuenta empezaron a fluir, buscando y algunas veces encontrando el verdadero sentido de estar ahí, hablándoles de una herramienta que podría ser de mucha utilidad, pero más que eso... compartiendo la experiencia de lo vivido en tres décadas de continuo aprendizaje, las alegrías y sinsabores por las que muchas he caminado y que sin duda son los cimientos de lo que ahí estaba presentando.

Tratando de ser muy claro con los chavos, poco a poco el corazón se fue abriendo, poniendo atención en la forma pero sobre todo en el fondo de lo que quería compartir con los muchachos. Y entonces en medio de la conferencia, entre el choro mareador, los sentidos se encontraron en la pasión, haciéndome sentir que eso que estaba haciendo es lo que quiero hacer, más allá de los grandes proyectos millonarios en los que algunas veces me he embarcado sin sentido.

Tan contundente fue el impacto, que he decidido hacer un giro en mi negocio de construcción, voy a hacer negocios únicamente que disfrute; donde la creatividad, la innovación y el orden sean mucho más importante que el dinero y con cualquier cosa que no tenga que ver con el progreso.

Para mí ninguna actividad se puede detonar al máximo si no está puesto todo el corazón en lo que se está haciendo, no es importante el dinero que deje una actividad, lo importante es cuanta pasión le pones a lo que desarrollas, porque ahí está el camino de la trascendencia.

Qué pasará el día que todos o al menos la mayoría decidamos dejar de hacer lo que no amamos, qué pasará cuando decidamos confiar en el Patrón y no tener miedo a hacer únicamente lo que amamos. Seguramente cuando eso pase, la creatividad en el mundo y el nivel de satisfacción de la gente será mucho mayor y habrá muy pocas cosas que no podamos resolver con facilidad para el desarrollo sustentable de la raza humana.

10 feb. 2013

Los grandes proyectos que todos tenemos...





Llegando a casa por la descuidada calle que lleva al fraccionamiento donde vivo, me encontré un nuevo puesto de tacos instalado sobre la banqueta, con un cartel hecho sobre un pliego de cartulina fosforescente color naranja, con un letrero escrito con plumón sin el menor orden que decía... RICOS TACOS!!! 

Al pasar por ahí me quedé pensando en como todos en la medida de nuestras posibilidades luchamos por sobrevivir, buscando alternativas que estén al alcance de la mano o muchas veces no tan cerca, pero siempre con la promesa de una estabilidad económica que nos permita ir caminando tranquilos en este mundo tan acelerado, que la mayoría de las veces ofrece muy pocas posibilidades, sobre todo para los que vivimos en países subdesarrollados. 

Todas las angustias que algunas veces paso por mantener lo que desde mi punto de vista son grandes oportunidades de negocios; como la planta de reciclado de tetrapak, los negocios de las tecnologías de información, los desarrollos inmobiliarios o la industria de la construcción. No deben de ser mayores que las que pasa la pobre señora del puesto de tacos en la banqueta... tal vez ella pasó por el mismo nivel de angustia para conseguir su cartulina fosforescente, su plumón negro o la caja de madera que sirve de apoyo al anafre donde prepara sus... RICOS TACOS!!! 

Ahora me doy cuenta que nuestra planta de reciclado que está automatizada casi en su totalidad, con sus grandes motores y bombas que llenan grandes tanques, que cada día que trabaja evita que se deforesten al menos medio millar de árboles y ahorra algunos millones de litros de agua. A los ojos del Patrón no es más importante, ni tampoco más digna que el anafre o el soplador de la fábrica de tacos improvisada en la banqueta de la descuidada calle. 

Que los sistemas que hemos implantado para controlar la construcción, con sus computadoras conectadas a través de la nube, en una oficina donde casi no se consume papel... no son más importantes que el lápiz y el papel de estraza que sirve para envolver los tacos o para hacer las cuentas del pequeño negocio.

Debemos respetar y apoyar en la medida de nuestras posibilidades el esfuerzo que cada quien hace por salir adelante; como empleado o empresario. A todos nos ha tocado jugar un rol diferente, pero todos somos igual de importantes en los engranes que el Universo ha reservado para nosotros. 

Rompamos con el concepto soberbio de que somos seres superiores y que el Señor nos hizo a imagen y semejanza suya, entendamos  que todo y todos formamos parte de este mágico espacio y que lo que me sucede a mi... le sucede al Universo!!!

20 ene. 2013

La Fe en lo que hacemos...



Después de un receso, donde el tintero estaba vacío, me imagino que en gran parte fue por las angustias que tuvimos que pasar el mes pasado como casi siempre nos pasa en los cierres de año, donde muchas veces no completamos para los salarios y mucho menos para la prima de fin de año de los empleados.

En este ir y venir de problemas cotidianos, hace apenas unos días al ver la angustia de mi socio, le tiré un choro mareador para calmarlo... le decía que no debemos estar tan preocupados pues al final de todo las cosas siempre se resuelven, que debemos seguir trabajando duro y estar como alguien alguna vez me dijo... Permanece tranquilo y permite que el Universo confabule a tu favor.

Pero... siempre que saco algún rollo del lugar de la fe para calmar a alguien, pareciera que lo único que logró es molestar al responsable de ese lugar, porque inmediatamente mi congruencia es probada. Y esta vez no fue la excepción, a partir de ese momento las cosas empezaron a ponerse más complicadas: la cobranza se detuvo por cualquier pretexto, los proveedores presionando por sus pagos, las obras complicándole sin razón.

A tal grado llegaron las cosas que el viernes pasado a medio día, desesperado porque lasa cosas seguían yendo hacia abajo, le llamé a mi socio para decirle que no habíamos cobrado y que no podríamos pagar toda la raya. Aunque tal vez lo que le debí de haber dicho que la fe de la que le hablé no estaba bien cimentada y que había caído en la misma angustia de él.

Y entonces, sentado en mi escritorio, quejándome de laAs circunstancias, lamiéndome las heridas de la batalla... Recibí una llamada donde me avisaban que nos habían depositado de una obra que terminamos hacía más de medio año. Pocos minutos después me llamaron de la planta de reciclaje para informarme que habíamos conseguido un cliente muy importante con lo que finalmente, después de más de tres años de lucha nuestra planta será sustentable.

Todo esto me lleva a las siguientes conclusiones que podrían aplicarse para la mayoría de la gente: nuestra fe no es tan grande y alcanza sólo para un poco más de una semana, a pesar de nuestra poca fe el Universo siempre confabula a nuestro favor y finalmente sin duda... DIOS EXISTE!!!