" No quiero ser un ciudadano "


Conocí a Facundo Cabral cuando tenía 13 años, desde la primera vez que lo escuché, sus palabras conmovieron mi alma, hablaba de la libertad sin ningún prejuicio y eso siempre cuestiono mi proceder.

Algún tiempo de mi juventud pensé que no sería una mala idea seguirlo en su peregrinar por el mundo, aprendiendo de sus locuras, tal vez cargando maletas o que se yo, estuve dos años esperando que viniera a México para poder presentarle mi proyecto pero desafortunadamente en esa época Facundo se desapareció del mapa por un buen tiempo.

Para cuando volví a saber de él, ya había conocido a Elena y desde que la vi, paralizó mi corazón y quedé embrujado por la mujer más bella del mundo. Curiosamente una generación después, mi hijo Israel dice algo parecido de Joanna su novia.

Por supuesto que deje de lado mi proyecto de libertad por el proyecto del amor, sin embargo tengo que reconocer que Facundo ha sido una gran influencia en mi forma de pensar, de vez en vez escucho sus reflexiones y me siguen cuestionando como antes, una de mis preferidas es :

" NO QUIERO SER UN CIUDADANO "

Perdóname Señor
Pero a veces me canso
A veces me canso
De ser un ciudadano.
Me cansa la ciudad
Las oficinas
Me cansa la familia
Y la economía.

Perdóname Señor
Estoy harto de este infierno
Este mercado mediocre
Donde todos tienen precio

Perdóname Señor
Pero yo me iré contigo
Por tus montañas
Tus mares y tus ríos.

Perdóname Señor
Pero a veces pienso
Que tienes para mi
Algo mejor que esto.

Perdóname Señor
No quiero ser un ciudadano
Yo quiero ser un hombre, Señor
Como me has creado

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